Clarín

Era una niña de ciudad y me llevaron a vivir a una zona rural, indígena, con mi abuelo vaquero. Nunca fui tan feliz.

Aprendió la lengua náhuatl para no quedar fuera de las bromas y de las peleas. Su abuelo, un vaquero de a caballo, le contaba sus aventuras, desde el lagarto que cazó hasta el accidente con su dedo.
Ir a la fuente…

Comments are closed.

Powered by: Wordpress