Más de 1.000 detenidos en las protestas por la liberación de Navalny en Rusia

Una manifestante sostiene una pancarta en la que se lee "Lelagizad la libertad" escrito en ruso en caracteres cirílicos durante una protesta en apoyo del opositor ruso Alexei Navalny celebrada en Vladivostok, Rusia, el 31 de enero de 2021. REUTERS/Yuri Maltsev
Una manifestante sostiene una pancarta en la que se lee “Lelagizad la libertad” escrito en ruso en caracteres cirílicos durante una protesta en apoyo del opositor ruso Alexei Navalny celebrada en Vladivostok, Rusia, el 31 de enero de 2021. REUTERS/Yuri Maltsev (YURI MALTSEV/)

Por Tom Balmforth y Gabrielle Tétrault-Farber

MOSCÚ, 31 ene (Reuters) -La policía detuvo a más de 1.000 personas en concentraciones celebradas por toda Rusia el domingo, cuando los partidarios del opositor Alexei Navalny salieron a las calles para protestar por su encarcelamiento, a pesar del frío cortante y las amenazas de detención.

Las concentraciones siguen a las grandes protestas del pasado fin de semana y forman parte de una campaña para presionar al Kremlin para que libere al principal opositor al presidente Vladimir Putin.

El político fue detenido el 17 de enero tras su regreso a Moscú desde Alemania, donde se estaba recuperando de un envenenamiento con un agente nervioso en Rusia ocurrido el verano pasado. Navalny acusa a Putin de ordenar su asesinato, algo que el Kremlin niega.

La policía de Moscú detuvo al menos a 100 personas tras el inicio de las concentraciones en la capital rusa bajo una nevada alrededor de las 09:00 GMT, para lo que se desplegó un enorme dispositivo policial, según informaron reporteros de Reuters. OVD-Info, un grupo de seguimiento de protestas, dijo que la policía había detenido a 1.009 personas en todo el país.

Yulia, una manifestante de 40 años de edad, dijo que había acudido a las protestas de Moscú a pesar de haber sufrido un ataque de pánico la noche anterior por el temor a las repercusiones por participar.

“Entiendo que vivo en un Estado totalmente arbitrario. En un estado policial, sin tribunales independientes. En un país gobernado por la corrupción. Me gustaría vivir de otra manera”, dijo.

La policía ha dicho que las protestas no han sido autorizadas y que serán disueltas, como lo fueron el pasado fin de semana. Más de 4.000 personas fueron detenidas en esas concentraciones, según OVD-Info.

Una multitud de manifestantes se dispersó por Moscú después de que los organizadores cambiaran dos veces el punto de reunión previsto, mientras la policía tomaba medidas muy inusuales para sellar el acceso peatonal a zonas de la capital y cerrar estaciones de metro.

La policía cifra la participación en la protesta de Moscú en unas 300 personas.

En la ciudad de Vladivostok, en el extremo oriental del país, donde se inició una protesta a las 02:00 GMT, la policía impidió a los manifestantes acceder al centro urbano, obligándolos a trasladarse al paseo marítimo y a las aguas heladas de la bahía de Amur.

Las imágenes de vídeo mostraron a los manifestantes coreando “Putin es un ladrón” mientras se daban la mano y marchaban sobre el hielo a temperaturas de unos 13 grados bajo cero (8,6 Fahrenheit).

En Tomsk, la ciudad siberiana que Navalny visitó antes de perder la consciencia repentinamente en un vuelo nacional el pasado agosto, los manifestantes se reunieron frente a una sala de conciertos ante la cual corearon “¡Dejadlo salir!” mientras ondeaban banderas rusas.

En la ciudad de Yakutsk, en el este de Siberia, decenas de personas acudieron a la cita con temperaturas de -42 ºC (-44 ºF).

“Es la primera vez que vengo a una protesta. Estoy harto de la total arbitrariedad de las autoridades”, dijo Ivan, un manifestante que no quiso dar su apellido.

Las protestas son una prueba del apoyo de Navalny después de que muchos de sus aliados más prominentes fueran objeto de una campaña de represión esta semana. Varios de ellos, incluido su hermano Oleg, se encuentran bajo arresto domiciliario.

“Si nos quedamos callados, mañana podrían venir a por cualquiera de nosotros”, escribió en Instagram Yulia Navalnaya, la esposa del crítico del Kremlin.

Navalny, de 44 años, está acusado de violación de la libertad condicional que, una acusación que según él es inventada. Un tribunal se reunirá la próxima semana para estudiar la posibilidad de imponerle una pena de hasta tres años y medio de cárcel.

Las potencias occidentales han pedido a Moscú que deje en libertad a Navalny, y sus aliados han apelado al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para que imponga sanciones a 35 personas que, según ellos, son aliados cercanos de Putin.

Con el objeto de movilizar a sus partidarios, Navalny publicó este mes un vídeo en Internet que ha sido visto más de 100 millones de veces, en el que acusa a Putin de ser el principal propietario de un suntuoso palacio en el Mar Negro. El líder del Kremlin lo ha negado.

(Información de Gabrielle Tétrault-Farber, Anton Zverev, Polina Ivanova, Maria Tsvetkova, Polina Nikolskaya, Katya Golubkova, Dmitry Turlyun y Anastasia Adasheva; escrito por Tom Balmforth; editado por Raju Gopalakrishnan, Frances Kerry, Raissa Kasolowsky, Alexandra Hudson; traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk)

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email