Muñoz (Last Lap): “Considerar el deporte como complementario es un error”

Los eventos deportivos y competiciones populares son uno de los sectores más castigados por la pandemia de coronavirus y pese a estar "en el epicentro del terremoto" no se les ha considerado como a otros, lo que es "un error" para el director de la agencia de organización de eventos Last Lap, Diego Muñoz. EFE/Last Lap
Los eventos deportivos y competiciones populares son uno de los sectores más castigados por la pandemia de coronavirus y pese a estar “en el epicentro del terremoto” no se les ha considerado como a otros, lo que es “un error” para el director de la agencia de organización de eventos Last Lap, Diego Muñoz. EFE/Last Lap

Madrid, 22 ene (EFE).- Los eventos deportivos y competiciones populares son uno de los sectores más castigados por la pandemia de coronavirus y pese a estar “en el epicentro del terremoto” no se les ha considerado como a otros, lo que es “un error” para el director de la agencia de organización de eventos Last Lap, Diego Muñoz.
“El deporte, la cultura y el turismo es entretenimiento, ocio y se considera como un complemento no vital. Lo vital es la educación, la sanidad y el transporte, y esto es complementario, parece. Creo que eso es un error clarísimo, porque que la identidad de un país la marcan estos sectores, cuando vendemos nuestro país fuera, vendemos turismo, cultura, y deporte”, explica el empresario.
La pandemia ha golpeado con fuerza a un sector que basa sus actividades en concentrar masivamente a deportistas, justo lo que la COVID-19 ha convertido en imposible. “El sector lo ha pasado y lo sigue pasando muy mal”, recalca el director de la empresa organizadora, entre otras, de la San Silvestre Vallecana, que atiende a EFE con motivo de la edición número 200 de las informaciones semanales sobre la Industria del Deporte.
“Nos hemos adaptado, hemos retorcido creativamente cada uno de los eventos para salvar los que se han podido, pero no hay más que ver que el evento más importante que existe en el mundo del deporte, los Juegos Olímpicos, se han aplazado un año”, añade Muñoz, que cifra la caída del negocio del sector en “entre un 60 y un 70%”.
Esta crisis llega a un sector que vivía en los últimos años un importante crecimiento en España, desde la crisis del 2008, al hilo de un cambio sociológico de la consideración del deporte, que ha pasado a ser algo “socialmente muy bien visto” e incluso “un objetivo” para muchas personas.
“Está socialmente muy admitido que eres triatleta, y esto ha creado un ‘boom’ durante los últimos años, que los organizadores hemos sabido canalizar a través de las competiciones populares”, analiza Muñoz, que observaba hasta la llegada de la pandemia “un buen momento” para el sector, con “fusiones, compras de empresas y más formación”. “Ahora eso ha parado y hay que volver”, añade.
DE LA MOUNTAIN BIKE A LOS EVENTOS Y MARKETING
Lo saben bien en empresas como Last Lap, cuyo origen en los años 90 parte de un club de ‘mountain bike’ que organizaba pruebas como la Clásica de Valdemorillo (Madrid), la prueba más longeva de esta disciplina en España con 30 ediciones a sus espaldas y que fue el germen que les llevó a organizar otras pruebas y campeonatos, hasta convertirse en una empresa de eventos de entretenimiento.
De las competiciones al trabajo con marcas como Red Bull, Play Station o varias compañías automovilísticas, Muñoz ha sido testigo de cómo las marcas han pasado de medir “impactos al peso” a trabajar de forma más cualitativa, valorando el impacto emocional de los asistentes, algo que no cambiará con el avance tecnológico.
“Las herramientas han ayudado a facilitar el acercamiento, la interacción. Pero hay una parte que sigue igual y que no cambiará nunca, que es la necesidad de las personas de emocionarse y vivir experiencias únicas”, valora.
De esta manera organizaron la San Silvestre Vallecana de 2020, que al tener su participación restringida a 500 atletas, habilitaron para los 37.000 inscritos una opción virtual en la que se apuntaron más de 35.000, además de actividades en grupos reducidos. “Ha sido muchísimo más que una competición, ya que además de la internacional y la popular virtual ha habido más de 30 experiencias distintas”.
Es el último ejemplo de otras muchas actividades que han tenido que reconducir al ámbito virtual, e incluso les ha llevado a generar una nueva línea de negocio de detección de COVID-19 y medidas para realizar eventos con seguridad.
“LAS MARCAS NECESITAN VOLVER A ACERCARSE AL PÚBLICO”
Aunque la evolución médica de la pandemia es “una montaña rusa”, en plena tercera ola de contagios, Muñoz confía en que la vacunación provoque una bajada de los fallecimientos y estimule “la necesidad de volver a las calles” de los deportistas. “La gente se cansó de pedalear en la terraza y correr en el pasillo”, enfatiza.
También de las marcas comerciales que aprovechan estos eventos para publicitarse y en muchos han sufrido el impacto de la pandemia en sus ventas. “Casi todas, salvo algunas que han crecido, necesitan vender, volver a acercarse al público, y se nota que hay ganas por parte de las marcas de abrirse”, anticipa el director de Last Lap.
De hecho, el empresario recuerda que ya ocurrió tras la crisis económica de 2008 que recibieron el interés de muchas marcas “con un toque muy comercial”. “Y suponemos que volverá a pasar lo mismo”, añade.
Eso sí, la parte tecnológica ha venido para quedarse. “A partir de ahora cualquier evento tendrá que tener su ‘streaming’, su parte virtual, igual que cuando llegaron las redes sociales”, concluye el director de Last Lap.
Miguel Ángel Moreno

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